POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- De las ocho especies de tortuga que existen en el mundo, siete llegan a las playas del Océano Pacífico mexicano para desovar. Ante este fenómeno natural El Habillal se suma a los diversos campamentos sin fines de lucro de los distintos destinos de esta zona de Lázaro Cárdenas y el país se han dado a la tarea de ayudar a preservar esta especie, al tiempo de ofrecer toda una experiencia a niños y jóvenes de su localidad con miras a realizarlo a nivel turístico.

Alonzo Ramírez Galeana, presidente del campamento tortuguero El Habillal, dijo que las tortugas se vuelven adultas a los siete u ocho años pero, de cada desove, solo un cinco por ciento sobrevive, esto significa que de mil tortugas sólo una regresará, por lo que su conservación es una de las prioridades de los proyectos ecoturísticos que hay que sumar esfuerzos para hacer conciencia en las nuevas generaciones, destaco que en esta ocasión los alumnos de Telebachilleres y preescolar de la comunidad acudieron a segunda liberación de tortuga.

Dicho proyecto permite concientizar a tanto a los habitantes de Lázaro Cárdenas, como a los visitantes sobre el cuidado de la tortuga marina, y ayudarlas en su nacimiento, logrando que nazcan 45 días después del desove, para que puedan llegar al mar sin la intervención de su principal depredador: el hombre, esto con el objetivo de dar a conocer este proceso, hay asociaciones que ofrecen hospedaje, alimentación, servicios básicos y visitas guiadas a los santuarios, así como recorridos especiales para observar anidaciones solitarias (caminatas nocturnas por la playa), así como la observación del desove y la liberación de las tortugas por un costo prácticamente simbólico que ayude a conservar el lugar.

En ese momento, los integrantes y visitantes del campamento ayudan a proteger con arena a las tortugas bebés y después, una vez que nacen, les ayudan a regresar al mar. Hasta esta playa, el campamento no tiene permitido llevar a más de 40 personas por grupo. “En ocasiones, la idea es recoger los huevos casi inmediatamente después del desove, ya que increíblemente hay quienes se los roban para venderos o depredadores naturales, como cangrejos, peces y gaviotas se las comen”, menciona Ramírez.

Si desea ser parte de esta experiencia natural, Playa Azul, en Michoacán, es otra opción. Incluso, del 27 al 39 de octubre se realizará la XXIII edición del “Festival y Exposición de la Tortuga Marina”, en el que se darán a conocer las estrategias de protección y conservación que se llevan a cabo en la costa michoacana en favor de esta especie.